Toda la Galia estaba ocupada.
¿Toda...? ¡No! Una región resiste victoriosa al invasor. Una aldea poblada por una irreductible Sita resiste todavía.
La vida de Sita no es fácil, ya que todos los galos les da por hablarle en francés y con la velocidad de un gaditano contando un chiste en un bar.
Hoy, sin ir mas lejos, me encontraba yo feliz en Sita-Maison esperando mi paquete de Amazon (soy compradora compulsiva online). Siempre que recibo un paquete me encuentro nerviosa cual niño en noche de reyes.
A eso de las 10:30 suena mi timbre... Ains! que nervios!... Estoy por sacarle al repartidor de UPS un mantecao y una copita de anís el mono (al final me he contenido)
Pues nada, abro la puerta y allí está, el camión de reparto, ese camión que trae la felicidad a los hogares.
